En México la enfermedad cerebrovascular es una de las 3 causas de muerte de origen cardiovascular y esta se define como la presencia de síntomas neurológicos, como son: déficit en la motricidad (movimiento) o en la sensibilidad, mareos, alteraciones visuales, acompañados de dolor de cabeza, náusea, vómito, deterioro de la vigilia, afasia o parálisis de una parte del cuerpo y que se corroboran con estudios de imagen. La segunda causa de esta enfermedad se origina en las arterias carótidas debido a alteraciones en el flujo de sangre hacia el cerebro (ateroesclerosis carotídea), tumoraciones y/o su defectos del desarrollo (congénitas).